Regalos de felicidad y psicología

Felicidad






 

Libros y manuales sobre felicidad y psicología

La felicidad puede definirse como un estado emocional en el que la persona experimenta bienestar, tranquilidad, serenidad y seguridad: es feliz.

Ser feliz es un concepto estrechamente ligado a la satisfacción personal: lograr nuestras metas y objetivos, mantener relaciones plenas, quererse a uno mismo y ser querido.

Cada persona entiende la felicidad a su propia manera pero en general suelen compartir conceptos comunes en sus definiciones. Por ejemplo una vida personal plena (en diferentes ámbitos como trabajo, relaciones, familia…), calidad de vida (salud y economía) y bienestar (tranquilidad emocional y mental).

 

Libros sobre felicidad para regalar

La literatura sobre felicidad es infinita. La felicidad es uno de los estados emocionales que más atención recibe por parte del público. Todos intentamos ser felices y buscamos nuestros propios métodos para promover nuestra felicidad.

Ser feliz es uno de los objetivos más frecuentes presentados por los pacientes en las consultas de psicología. Psicólogos y psiquiatras ofrecen libros sobre comprender y promover la felicidad, proponen modelos teóricos y técnicas para ser más felices.

En esta página te presentamos una selección de los libros y manuales de psicología de la felicidad que hemos encontrado con un contenido a la mejor relación de calidad y precio.

 

Consejos para ser Feliz


1. Dejar de ser una víctima

Cada quien es el único responsable de su felicidad. Es muy común que culpemos a los demás de nuestros problemas. Solemos sentirnos víctimas del destino, las situaciones, las injusticias y las dificultades que enfrentamos a diario en nuestras vidas. Ya sea nuestro jefe incomprensivo, nuestra exigente pareja, nuestros abusivos compañeros, el cafre taxista; todo lo que nos sucede parece ser culpa de los demás. Nos sentimos víctimas de las circunstancias. Sin embargo, todas las cosas que experimentamos son provocadas – consciente o inconscientemente – por nosotros mismos.

Te proponemos siete pasos para salir del patrón de víctima:

1.- Acepta el 100% de la responsabilidad

Tú eres completamente responsable de lo que te sucede en la vida. No es tu culpa, pero sí es tu responsabilidad.

2.- Absorción inconsciente

Todas tus actuales creencias han sido absorbidas inconscientemente de tu cultura. Tu forma de vivir, pensar y actuar reflejan lo que piensas de la vida.

3.- Eres más poderoso de lo que piensas

No eres Dios ni el rey del universo, pero tienes mucho más poder del que te imaginas.

4.- Vuélvete consciente de tus pensamientos

Para cambiar tus pensamientos primero debes estar consciente de ellos. Tu forma de pensar es independiente de tu persona.

5.- No hay límites

Hay que estar seguro que no existen límites y puedes hacer lo imposible. Muchos de los avances tecnológicos que existen en la actualidad se creían imposibles hace unos años. Lo que creemos posible hoy está basado en nuestro conocimiento actual de la física y ciencia, pero todo va cambiando de acuerdo a nuevos descubrimientos. Por lo tanto, no conoces tus límites y no lo has intentado todo. Los límites son simplemente restricciones mentales que nos imponemos a nosotros mismos.

6.- El sentimiento es el combustible

Cualquier pensamiento que le agregues sentimiento tenderá a manifestarse. ¿Te has dado cuenta que cuando realmente amas u odias algo suele presentarse a menudo? La razón es que a una idea le has puesto un sentimiento muy intenso. Al visualizar cualquier cosa y adjudicarle un sentimiento estarás atrayéndolo a tu vida, ya sea algo placentero o doloroso.

7.- Déjalo ir

Puedes tener todo lo que deseas siempre y cuando no lo necesites. Parece no tener sentido, pero cuando estás amarrado a algo, eres adicto a alguna cosa, o cuando necesitas que algo suceda; realmente estás enviando una energía que lo repele. Por otro lado, cuando eres más despreocupado de lo que te gustaría tener, envías una energía de amor, de libertad y de simple querer; que es más probable que tus deseos se manifiesten.

Espero que estos siete pasos sean de utilidad para que poco a poco aprendamos a salir del patrón de víctima, aceptar nuestra responsabilidad y así ser más felices en la vida.

 

 

2. Sonríe para ser feliz

Hace tiempo menospreciaba el valor de una sonrisa sincera, pero cada día me doy cuenta de lo realmente importante que es. Uno de los principales factores para causar una buena impresión es ofrecer una sonrisa honesta y verdadera. La mejor noticia es que sonreír no cuesta nada, pero no sonreír puede costar demasiado. Ofrecer una sonrisa demuestra nuestro estado de ánimo; negarla deja a la interpretación de los demás si estamos enojados, malhumorados, cansados, distraídos, etc.

¿Pero qué es una sonrisa sincera?

Para sonreír utilizamos varios músculos ubicados cerca de los extremos de la boca y también alrededor de los ojos. Cuando sonreímos por cortesía o de forma forzada únicamente utilizamos el músculo cigomático mayor ubicado entre la quijada y los extremos de la boca. Pero cuando realmente sonreímos a causa de una situación placentera también empleamos el músculo orbicular que se encuentra cerca de los ojos (el que causa las “patas de gallo” o arrugas alrededor de los ojos). A esta sonrisa también se le conoce como sonrisa verdadera, auténtica, honesta o sonrisa de Duchenne (en honor al médico francés Guillaume Duchenne quien describió este tipo de sonrisa en el siglo XIX al conducir una investigación de expresiones faciales).

Está demostrado que una sonrisa auténtica tiene los siguientes beneficios:

-Es contagiosa y por lo tanto causa felicidad en los demás

-Incrementa la atracción física

-Aumenta la empatía entre las personas

-Facilita la confianza y cooperación

-Produce endorfinas (causantes de disminuir dolor físico y proveer sensación de bienestar)

-Entre muchas otras.

A las sonrisas falsas también se les conoce como fingidas, forzadas, cordiales o de “botox” (toxina botulínica que causa parálisis muscular y es utilizada para prevenir la aparición de arrugas) haciendo alusión al tratamiento para evitar que se formen las “patas de gallo” alrededor de los ojos. Para la infortuna de los malhumorados, consciente y/o inconscientemente, podemos diferenciar una sonrisa genuina de una falsa. El problema es que una sonrisa fingida no ofrece las mismas ventajas que una sonrisa sincera; y por el contrario podría causar una mala impresión (sarcasmo, burla, cinismo, etc.). La buena noticia es que podemos propiciar una sonrisa verdadera mediante pensamientos placenteros y situaciones agradables.

¿Te gusta tratar con personas enojonas y quejumbrosas? ¿Conoces a alguien que le guste? ¿Consideras que la gente amargada tiene lo que desea y contagia felicidad a los demás? A partir de hoy fíjate en las personas que más te agradan y verás que en su mayoría son las que sonríen frecuentemente o te hacen sonreír. Trata de hacer lo mismo y verás que siempre funcionará a tu beneficio. Cuando quieras agradarle a alguien puedes acordarte de algún buen chiste, nada más no te vayas a botar de la risa y hacerle creer que te estás burlando.

 

3. Vive tus días como si fueran los últimos

Demasiadas veces he escuchado la frase de “vive el día de hoy como si fuera tu último día”. En ocasiones reflexiono e imagino qué haría si realmente supiera que hoy es el último día de mi vida. Me pregunto si realmente existe alguien que siga el dicho al pie de la letra. Dependiendo mi estado de ánimo visualizo de diferente manera ese día final.

Cuando estoy cansado de un largo y extenuante día en el trabajo, imagino levantarme tarde, ir a desayunar al restaurante más rico de la ciudad con mis seres queridos y convivir con ellos el resto del día en las actividades que más disfrutamos. En los momentos que ando con mucha energía me encantaría levantarme muy temprano y realizar todo tipo de actividades extremas (paracaidismo, parapente, vuelo en ala delta, bungee jumping, etc.) para después disfrutar de una deliciosa cena en compañía de mis amigos y familiares. Todos mis “últimos días” incluyen actividades que me producen una gran satisfacción (de cualquier forma un día no es tiempo suficiente para hacer todo lo que me gustaría).

He visualizado de muchas maneras los últimos momentos de mi existir (demasiadas como para escribirlas en este artículo). Sin embargo, curiosa e irónicamente no se parecen en absoluto a lo que hago la mayor parte de mis días. En ningún momento deseo pasar un par de horas en el tráfico, llegar al trabajo y tener que lidiar con los todos los retos que se presentan, regresar tarde a mi casa (después de otro rato en el tráfico) y utilizar el resto del día en actividades del hogar -ya sea preparar la cena, lavar ropa y/o platos (¡cómo detesto lavar platos!), entre otras-. A fin de cuentas no siempre puedo dedicar tiempo para hacer las cosas que me gustan o pasar un rato con las personas que amo.

Considerando que la mayoría de nosotros no sabemos cuándo será nuestro último día, me pregunto si realmente podemos vivir cada uno como si lo fuera. Tomando en cuenta que los recursos son finitos (tiempo, dinero, etc.), quizá hoy podamos evitar nuestros compromisos y responsabilidades para cumplir nuestros deseos; tal vez mañana también o a lo mejor durante una semana, mes, año… Pero eventualmente tendremos la necesidad de enfrentar cosas que no nos fascinan para poder sobrevivir. ¿Entonces qué podemos hacer para vivir cada día como si fuera el último?

Yo pienso que la frase es cierta y la clave se encuentra en su interpretación. Vivir cada día como si fuera el último no significa hacer única y exclusivamente todo lo que nos gusta. Yo opino más bien que implica disfrutar y hacer todas las cosas de la mejor manera que nos sea posible. Ofrecer todo nuestro esfuerzo, cariño y dedicación en nuestras actividades. Aunque nos cueste trabajo aceptarlo, todo lo que nos sucede – bueno o malo – y todo lo que hacemos – recreación o trabajo- es resultado de nuestras elecciones. Si nosotros somos responsables de las cosas que nos ocurren, entonces hay que vivir cada una como si fuera la última en la vida.

Sin importar lo que vayas a hacer hoy, hazlo como si no existiera un mañana. ¡Vive el día de hoy como si fuera el último en tu vida!

 

4. Aprende a quererte

El único remedio para tener el auto estima a tope es el amor a ti mismo!

En nuestra sociedad hemos crecido con las ideas que nos inculcan tales como: piensa en los demás, ama a tu prójimo. Pero lo que nadie nos recuerda y mucho menos enseñan, es que para poder lograr hacer esto, en primer lugar tenemos que lograr amarnos a nosotros mismos sin prejuicios ni medida. Y esto es precisamente lo que debemos aprender antes para lograr ser felices en nuestro presente.

De niños el amarnos a nosotros mismos era criticado y asociado con el ser egoístas. Y hemos crecido con esta idea todas nuestras vidas: está mal ser egoísta! pero qué creen? No está mal, ser egoísta y pensar en nosotros primero, en nuestras necesidades, en nuestra felicidad, el amarnos a nosotros mismos es la base de todo para poder dar después a los demás, y muy importante, sin esperar nada a cambio.

Todos estos “buenos modales” que nos han enseñado desde niños en nuestras familias, amigos y colegio, inconscientemente nos dicen que de niños no tenemos valor, los adultos son los que importan, a ellos son a los que hay que complacer con todas estas reglas: pedir permiso para levantarse de la mesa, aguantar jalones de cachetes del tío incómodo (sin reclamar), levantarse de la mesa si un adulto entra al cuarto, etc. Si bien los lineamientos son necesarios para lograr una interacción sana con la sociedad, no debemos guardar en el subconsciente que la única razón para estas conductas es cumplirlas para satisfacer a alguien más, sino porque a nosotros mismos nos brinda satisfacción nuestro propio comportamiento. Las primeras ideas respecto a ti mismo las aprendiste de la opinión de los adultos, sin embargo no tienes que cargar con ellas para siempre.

 

El amor a los demás está relacionado directamente con el amor que te tienes a ti mismo. ¿Me gustaría hacer una pausa para saber qué significa para ti AMOR? Reflexiona antes de leer la siguiente definición, ¿cómo es el AMOR puro para ti?

¿Qué opinas de esta definición? Muy pocas personas son capaces de adoptar esta definición, sin embargo la clave está en el amor a uno mismo, el amor propio. Cuando logramos darnos el valor que tenemos y reconocerlo, saber lo que merecemos, no necesitaremos que los demás ajusten sus conductas a lo que nosotros esperamos para reforzar nuestro propio valor. Si estás seguro de ti mismo y tienes confianza en lo que piensas, no querrás ni necesitarás que los demás sean como tú. No quieras controlar lo que los demás piensan o hacen, cada persona es un individuo, un mundo aparte, lo único que necesitas es saber que lo que piensas y haces tú es suficiente para lograr tu propia felicidad.

 

5. Sé responsable de tu felicidad

En manos de quién dejas tu felicidad? Las tuyas? O las de alguien más? Sólo tú debes ser la persona que elija el camino hacia tu propia felicidad. La felicidad no es una meta es parte integral de tu camino para atraer lo que tú quieras. Mientras mantengas una vibración positiva y seas feliz con lo que haces y lo que te rodea, atraerás eso que tanto anhelas.

 

Cuál es la clave? Primero que nada, debes rodearte de relaciones sanas, donde exista el cariño mutuo, tanto entre tus amistades como dentro de tu familia. Lo que más anhelamos es tener una relación de respeto con las personas que tú respetas y te importan. Involúcrate más con la gente de tu comunidad y realiza acciones con ellos que te hagan sentirte feliz.

El siguiente paso es tener ese deseo por un trabajo que te resulte interesante, divertido y rete a tu cabeza. Muchas veces sólo nos enfocamos en tener un trabajo que nos de para estar bien, cómodos, y con eso nos basta, pero si tu trabajo en realidad no lo estás disfrutando, hay algo que estás haciendo mal y necesitas moverte hacia lo que realmente te llena profesionalmente y te otorgará la felicidad verdadera al realizarlo.

Tu tercer anhelo debe ser la independencia financiera. Muchos dirán que el dinero no compra la felicidad, y en realidad el dinero no vale nada, lo que vale, es lo que puedes adquirir con él: tus alimentos, tu casa, la educación de tus hijos, viajar, etc. Esas cosas son vitales y no me puedes decir que no te brindan felicidad y satisfacción al poderlas realizar. El dinero te permite no preocuparte por cosas triviales en la vida y enfocarte a tomar decisiones donde no tengas que preocuparte por cuánto dinero tienes. La independencia financiera te libera al no depender de nadie más para tener un estilo de vida como tú lo deseas.

Tu siguiente anhelo debe ser gozar de una excelente salud y no solamente física, debes incluir también tu salud mental. Disponer de un flujo de energía y sentimientos que te hagan sentirte bien y completo. La salud normalmente es algo en lo que no ponemos atención hasta que nos sentimos mal y en realidad debería de ser uno de tus primeros focos de atención ya que sin salud no podemos gozar de nada más en la vida que nos haga feliz.

 

No olvides que para tener éxito en estas cuatro áreas de tu vida tienes que trabajar primero en ti, en lo que está dentro de tu ser, tus pensamientos, tus sentimientos, tus acciones y eso eventualmente se reflejará en todo lo que obtienes.

 

6. Afirmaciones para ser feliz

Existen prácticas para vivir feliz!!! Una de ellas son las afirmaciones. Éstas están formadas por tus propias palabras que emanan de tus pensamientos, los cuales pueden ser positivos o negativos, ambas son igualmente poderosas.

Enfoquémonos en usar las positivas, esas son las que te harán cambiar tu persona a un mejor estado de ánimo.  Tienes que escribir todas aquéllas afirmaciones de la persona que quieres ser y cómo te quieres sentir, de esta manera estás cambiando los pensamientos negativos de tu cerebro. Ojo! No es magia, esto lleva su tiempo, es como cambiar el disco duro de tu cerebro que quizá estuvo programado por mucho tiempo en unas creencias o pensamientos negativos.

Al tenerlas por escrito puedes leerlas todos los días, tres veces al día, en voz alta de preferencia y mirándote a los ojos frente a tu espejo. Las mejores horas son al despertar y al dormir porque tu cerebro todavía está en un estado donde absorbe todo tipo de información hasta el subconsciente, donde se instalará, así que más vale que sea algo bueno lo que estás almacenando. La tercera repetición puede ser al medio día, si no estás solo, la puedes hacer en silencio.

Quizá te estés preguntando: ¿cómo escribo una afirmación? Para algunas personas quizá sea fácil, por ejemplo: “Mi vida es plena en todos los sentidos.” Tienes que imaginar que así es, sentirlo, observarte siendo pleno (a), visualizarlo, vivir esa emoción en tiempo presente. O cambiar un pensamiento negativo por otro positivo, por ejemplo: “No soy bueno (a) en mi trabajo actual”, mucho mejor decir “Tengo éxito en todo lo que realizo.” Te fijas cómo eliminas la palabra “no”? Jamás puedes tener una afirmación con palabras que detonen negación.

 

También las puedes dirigir a ciertas metas en particular. Lo importante aquí es escribirlas como si ya estuvieran sucediendo, en tiempo presente, no en futuro, y lo más específicas posible. De esta manera estás atrayendo a tu presente lo que deseas con toda la emoción posible. Por ejemplo: “Me siento feliz observando el mar azul de Tahití” o “Estoy sumamente orgulloso de ayudar a los niños en su bienestar.” En el primer caso es un lugar que anhelas conocer y en el segundo una acción benéfica para alguien más. Ambas en tiempo presente, ya está sucediendo, ya mandaste esa petición para tu vida. Así que atento a lo que te dices a ti mismo todos los días.

 

7. Aceptación personal

Cada individuo es único, y justamente esas diferencias son las que hacen ricas nuestras relaciones con otras personas. Por ello, tienes que lograr amarte a ti mismo para entonces amar a los demás, dar para ti para dar a los demás sin esperar una retribución por tus actos, simplemente amar, ser y dar porque te ocasiona un placer incomparable. Cada día busca nuevas formas de amarte y apoyarte para entonces realizarte como persona.

 

Disfruta quién eres, la persona que fuiste y en la que te estás convirtiendo, aprende de ti mismo diariamente y deja que los demás vean eso en ti. Si tu piensas que tu ser no vale nada, o no es amado por ti, entonces es imposible dar amor a otras personas, a tu familia, a tus amigos, a tu pareja… El estar enamorado, el poder dar y recibir, todo ello comienza con un ser que es capaz de amarse totalmente a sí mismo, sin medida y sin prejuicios.

Es aquí cuando nos enfrentamos al miedo que siempre tenemos de decir “Te quiero” o “Te amo”, porque siempre esperamos que la otra persona diga exactamente lo mismo, que responda con la misma intensidad que tú lo sientes. Si no lo hace, nos sentimos mal, y esto no sucedería si desde un inicio nos sintiéramos valorizados, al fin y al cabo nosotros estamos expresando lo que sentimos y con eso basta.

 

Muchas veces tendemos a culparnos hasta el cansancio de nuestros errores o caemos en la pregunta: qué hubiera pasado si hubiera hecho esto o hubiera dicho aquello? Todos cometemos errores en la vida, pero no dejes que estas equivocaciones afecten o se asocien con tu autoestima o autovaloración, simplemente aprende de ellos y hazte el propósito de no repetirlos. De nada sirve lamentarse, lo único bueno que puedes hacer es intentar mejorar, aceptar tus errores y perdonarte para seguir adelante. Reconoce tu propio valor y trátate a ti mismo con amor, procurando ser mejor en todos los aspectos de tu vida.

 

8. Aprovecha tu vida

Todo mundo habla de aprovechar la vida al máximo, y cómo lo hacemos???

Comienza por saber y sentir que el dueño de tu vida eres tú y solamente tú. Si crees que algo puedes cambiar en ella, hazlo, no lo dudes! No dejes que nadie te convenza de lo contrario, has todo lo que está en tus manos para generar ese cambio que tanto anhelas, intenta, y da un paso más, acércate y observa el cambio. Todo en esta vida se puede resolver, excepto la muerte, dicen por ahí… Así que si te enfrentas a un problema, respira profundo, entiende la raíz de este problema y encuentra la solución, porque ahí está mirándote de frente, sólo tienes que abrir tu mente a ella.

Las decisiones son eso DECISIONES, ni buenas ni malas. No encasilles tus decisiones, si no te fue tan bien, algo deberás de haber aprendido de esa lección, la próxima vez asegúrate que no repites el mismo patrón. Quedarte quieto, en un rincón, lamentándote por lo que no fue, por lo que salió mal, por la “mala” decisión que tomaste, no te llevará a ningún lado, sólo perderás tu valioso tiempo. La vida al fin de cuentas da muchas vueltas, no te detengas en un evento negativo, aprende y continúa.

 

El pasado, ahí está, lejos… en el pasado… ¿Cuál es su característica principal? Que no se puede cambiar! Entonces, ¿para qué te aferras a él? Vive el presente, pero vívelo en todo su esplendor. Disfruta el HOY y el AHORA, ya que MAÑANA no sabemos…

Si crees que le has hecho daño a alguien pide perdón, pero sobre todo aprende a perdonarte a ti mismo. Nadie es perfecto, así que admite la responsabilidad que tienes al haber causado un sufrimiento a ti o a alguien más y dale la vuelta a la página. Perdona tu alma primero, y después podrás pedir perdón si fuera el caso.

Abre tu mente y tu corazón a nuevas ideas, diferentes y espontáneas… Siempre hay nuevas posibilidades allá afuera esperándote, no las descartes, quizá eso o esa persona está buscándote también. El mundo está lleno de oportunidades, sólo las verás si estás abierto a recibirlas.

Nunca pierdas tu esencia, nunca pierdas tu sentido del humor, una sonrisa puede mover montañas, puede hacer la diferencia en tu día y en el día de alguien más. La vida se hizo para celebrarla, para agradecerla y para vivirla al máximo como bien todo mundo dice, así que vívela con alegría, abundancia y positivismo.

Recuerda que la responsabilidad de ser feliz es sólo tuya y que en el fondo tu corazón siempre sabe lo que es cierto.

 

9. Consigue aquello que deseas para ser feliz

Te has preguntado por qué no tienes lo que quieres? Eres de los que se pregunta por qué te va mal? Si realmente crees que lo malo no te lo mereces… Te sitúas a ti mismo como aquel que siempre tiene mala suerte? Cuidado porque tu cerebro está registrando como cierto todo lo que le dices, incluso en el silencio. Y si estos pensamientos negativos vienen a ti a primera hora por la mañana o justo antes de dormirte mucho peor porque es cuando tu cerebro está más receptivo, absorbe toda la información que le des.

Todo está relacionado con tus emociones, sí!! así como lo lees, cada emoción que experimentas durante el día es el producto de tus pensamientos. Cada pensamiento se transforma en un sentimiento que a su vez se puede convertir en una acción positiva o negativa. Esto se conoce como la fórmula: P+S+A= R (Pensamiento + Sentimiento + Acción = Realidad). Tus pensamientos vienen desde tu ser y son los creadores de tu realidad.

 

Para cambiar lo visible primero tienes que cambiar lo invisible. Así que detente a conocer e identificar tus pensamientos, cambia los negativos por los positivos, transforma una experiencia negativa en algo positivo. Los pensamientos son unidades mesurables de energía, son poderosos y reales. Los pensamientos a través de los impulsos nerviosos generan una imagen en el cerebro que produce una activación en tu emoción.

La ley de atracción responde a tus emociones: mientras más intensos son tus sentimientos más rápido es el proceso de atracción vibratoria. El Universo tiene para ti personas, situaciones, y circunstancias que van en concordancia con tu vibración. Todo lo que te rodea es un equivalente exacto de lo que crees que te mereces.